Estimados vecinos y amigos.
Al tenor de lo manifestado por todas las partes que participan en este debate, a través de las páginas web de la Junta de Vecinos Siete Hermanas, Unidad vecinal número 119, me permitiré sugerir a todos ustedes algunas consideraciones que creo importantes.
Aún pareciendo majadero, el suscrito como administrador de nuestra plataforma web les da la bienvenida para que vengan en exponer sus inquietudes en este panel vecinal. No obstante la responsabilidad de la Junta de vecinos es velar por la unión y participación de toda la comunidad que forma la unidad vecinal que circunscribe, mediando incluso con las autoridades en beneficio de las aspiraciones que esta tenga si fuera necesario. Esta junta de vecinos no se otorga la facultad ni la responsabilidad de emitir juicios y opiniones con respecto a los hechos que ustedes libremente exponen en este hilo de conversación, pero intentará mediar para que logren acuerdos.
Desde el comienzo de este debate hasta ahora, todas las partes han sustentado sus opiniones en lo que parece una suerte de acusaciones y descalificaciones. El suscrito les sugiere cambiar el rumbo y abordar sus opiniones en la forma de un diálogo, conversen sobre los aspectos que sean pertinentes o importantes para cada uno de ustedes, pero sin entrar en un mal juego de descalificación mutua.
Este debate lo llevan tres personas al momento, quienes libremente ejercen su derecho a expresión, pero no son representativos obviamente de toda la comunidad. No podrían en este contexto tampoco ser dueños de toda la verdad. Les sugiero que participen y hagan participar a más de sus pares, intercambien con ellos aprensiones y apreciaciones, pero háganlo por la vía del diálogo, muy probable es que en vez de odiosidades vayan encontrando y logrando instancias de acuerdo.
Para aquellos que dominan profesionalmente las materias legales, intenten comunicar en un lenguaje que carezca de términos técnicos y tecnicismos complejos, no es un demérito que alguien no entienda su retórica, muy por el contrario. Cuando usen el lenguaje, háganlo con la finalidad de comunicar no con la finalidad de distanciar, piensen que intercambian opiniones con sus pares, no están dictando alguna charla universitaria. La magia y el misticismo del lenguaje está en lograr comunicar, que todos reciban el mensaje sin duda alguna y no escucharse a sí mismo.
Cuando deseen dirimir situaciones no teman a la expresión de la asamblea, deben acercarse a ella. En rigor la asamblea son las bases de toda organización social y comunal, ellos, representantes de la expresión libre y democrática de toda la comunidad, son sus verdaderos jefes y sus verdaderos jueces.
Pero son sus vecinos también, la misión fundamental es que ellos entiendan sus buenas intenciones y ustedes las de ellos, muy especialmente sus necesidades y aspiraciones. Un dirigente comunal no es una autoridad frente a la asamblea, es sólo su representante y un mediador que ha sido beneficiado con la confianza. Nada más! Si la gestión de un dirigente comunal se centra en su propio ego, sus propias aspiraciones, se vuelve de seguro egoísta y pierde el sentido final, que sólo es servir a la comunidad.
Espero de verdad que logren superar estos problemas, persistir desconociendo la voluntad de la comunidad y focalizarse en las propias convicciones no es bueno, no ayuda, y no retribuye a nadie.
Saludos cordiales,
Fernando Lecaros S.
Vicepresidente